Empresa de software y estrategia empresarial en la industria.

En la industria de las TIC, las oportunidades de mercado son de corta duración. En una situación donde los competidores pueden comenzar a proporcionar casi cualquier servicio, la tarea principal es mantener constantemente la diferenciación. Es poco probable que incluso los jugadores dominantes disfruten de una ventaja competitiva por mucho tiempo, porque las nuevas empresas especializadas pueden influir repentina y decisivamente en la estructura de competencia. En este panorama fragmentado, las herramientas de estrategia no solo deben tener cierta flexibilidad para responder rápidamente a los cambios en el entorno, sino también ser lo suficientemente flexibles como para determinar la dirección para la diferenciación.

La agenda estratégica, sin embargo, se basa principalmente en conceptos de ventaja competitiva sostenible y competencias centrales. Si bien estas son ideas comerciales poderosas, deben adaptarse a mercados volátiles e inciertos como las TIC. El reciente colapso y la historia de gigantes como IBM, Dell e Intel muestran cómo los enfoques estratégicos tradicionales pueden fallar en mantener una posición competitiva. Las empresas de desarrollo tienen varias características específicas del negocio. Proporcionan «tecnología muy maleable». Hacer copias de un producto es solo una pequeña parte de los costos de desarrollo. Incluso pueden regalar su software, buscando ganar audiencia y obtener ganancias en otros lugares.

Por lo tanto, su modelo de negocio es inherente al mercado de software. Las categorías y aplicaciones de los productos de software son prácticamente ilimitadas: desde estufas hasta tecnología espacial. Las empresas pueden centrarse en el software como producto o servicio, o es perfectamente natural combinar ambas ofertas. Sus empleados participan en actividades creativas, lo que los convierte en una contribución significativa a la calidad del servicio al cliente. Las características únicas del software empresarial influyen en los procesos estratégicos. La diferenciación está determinada en gran medida por el potencial creativo de los empleados y la personalización de la experiencia. El artículo fundamental sobre economía muestra que para sobrevivir, una empresa debe aprender a competir aportando experiencia. Las empresas de desarrollo se dedican principalmente a este negocio.

Es necesario comprender la experiencia para desarrollar y reconfigurar una ventaja competitiva. Los clientes reconocen y siguen el ejemplo de aquellas empresas que utilizan rápida y decisivamente las oportunidades cortas. Para las estrategias a nivel funcional, esto significa que las organizaciones necesitan desarrollar síntesis en sus procesos para que puedan proporcionar experiencia. Al mismo tiempo, los clientes deben reconocer esa experiencia como deseable y valiosa, de lo contrario evitarán participar en ella. Una de las principales tareas de diferenciarse de la experiencia es comprender cómo se puede crear la experiencia. La experiencia es personal y muy subjetiva. ¿Cómo ayuda la literatura de estrategia actual a las empresas a diseñar y diferenciarse con la experiencia? Parece que la respuesta a la pregunta requiere una naturaleza subjetiva, porque la convicción personal es la única base sobre la cual la evaluación de la experiencia puede justificarse razonablemente. Sin embargo, desde la perspectiva de una escuela de posicionamiento, el desarrollo de la estrategia es una actividad intencional. Por lo tanto, la discrepancia entre la comprensión de que la experiencia es individualmente «arbitraria» y el hecho de que el proceso de desarrollo de una estrategia es a menudo un proceso racional y objetivamente suscitado plantea un problema importante. A saber, ¿cómo puede la gerencia enfocar su experiencia a propósito en estrategias de diferenciación?

El propósito de nuestro estudio es proporcionar una base para tomar decisiones sobre la creación de experiencias de clientes. El propósito de esta estructura es sistematizar el proceso de toma de decisiones para crear una experiencia diferenciada para el cliente. Para lograr este objetivo, primero probamos el conocimiento existente de las estrategias de diferenciación y desarrollamos el concepto de diferenciación de valores en la experiencia. El concepto es una representación estática de los elementos necesarios para una estrategia de diferenciación de la experiencia. Un sistema de toma de decisiones es una interpretación dinámica de un concepto. La estructura simula de manera más realista el proceso de formar una estrategia de experiencia. El entorno está certificado en el caso de la empresa utilizando un método diseñado específicamente para este propósito.